Cargando contenido

Tribuna de Actualidad


Curar la homosexualidad: alimentando la ignorancia2007
25
Nov

Curar la homosexualidad: alimentando la ignorancia

Cristina López Schlichting fue galardonada hace algo más de dos años con el “ladrillo rosa”, un premio que otorga el colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid (COGAM) y que la acreditaba como la más homófoba del año. A sus ataques al matrimonio entre personas del mismo sexo o al día del orgullo gay se suman las últimas opiniones manifestadas en su programa de las tardes de la COPE sobre la homosexualidad.

Por Alberto Ríos Mosteiro


¡Compártelo!




El valor específico de la heterosexualidad

La postura que socialmente es correcta respecto a la homosexualidad viene previamente establecida por una debilitación del valor específico del término “heterosexualidad”. Nosotros somos hombres y mujeres por algo, el ser diferentes entre nosotros nos da a conocer nuestras diferencias, y esto enriquece mucho… Por eso, el problema estriba, no en hablar tanto de la homosexualidad, sino en el valor específico que tiene la heterosexualidad para las personas”.

Cristina López Schlichting, “la linterna”, 1 de diciembre de 2005.

Acudiendo a otras declaraciones de la locutora de las tardes de la COPE, en las que manifestaba que “la heterosexualidad garantiza la continuidad de la especie y la homosexualidad no”, deduzco que dicho valor residiría en la procreación. Partiendo de esta premisa, ¿qué diferencia existiría entre una pareja heterosexual que necesite acudir a un tratamiento de inseminación artificial y una pareja homosexual que utilice el mismo método para tener descendencia? ¿Qué valor específico puede tener la heterosexualidad para una pareja formada por un hombre y una mujer que no quieran o simplemente no puedan procrear? ¿Estarían, este hombre y esta mujer, al no querer o no poder reproducirse, debilitando el término “heterosexualidad”? ¿Qué diferencia habría entre esta pareja heterosexual y una homosexual al desaparecer ese valor específico de la procreación?

La “heterofobia”

Al argumento del “valor específico de la heterosexualidad”, Cristina López Schlichting añade, en su libro “Políticamente Incorrecta, el concepto de “heterofobia”, que se produciría al negarse “el derecho de los niños a tener un padre y una madre”.

¿También podría hablarse de “heterofobia” en aquellos casos en los que un hombre o una mujer sacan adelante a sus hijos, sin la ayuda o presencia de una persona de distinto sexo al suyo, voluntariamente o por las circunstancias que sean? ¿Cómo puede una “homófoba” acusar de “heterófobos” a quienes no atacan o desprecian a los heterosexuales sino que simplemente exigen la igualdad en derechos y deberes?

La “homofobia”: dudas, dolor y sufrimiento

Cristina López Schlichting y dos sexólogas invitadas a su “tertulia radiofónica” de sobremesa protagonizaron, hace unos días, un nuevo episodio de “homofobia” al afirmar que entre las causas que podrían “provocar” el lesbianismo estarían desde la obesidad mal aceptada, una madre guapa y sobreprotectora, el alcoholismo de alguno de los progenitores o la falta del referente materno. Según se desprende de las declaraciones realizadas por las mismas, la homosexualidad se descubre con sufrimiento en la adolescencia al experimentarse unos sentimientos y/o deseos hacia una persona del mismo sexo: ante la imposibilidad de verbalizar sus sentimientos con normalidad se produciría una sensación de culpa, dolor y vergüenza acompañados de un “deseo de ser como los demás”, casarse o tener hijos. La homosexualidad sería curable y todo dependería del deseo de “abrir el baúl de las vergüenzas”, “recorrer el camino” y desarrollar “amistades sanas”. Además sería necesario, para emprender ese camino de salida de la homosexualidad, sentir “un dolor” y tener voluntad para descubrirse a si mismo.

¿Cuál sería la verdadera causa del dolor y sufrimiento de un homosexual: su homosexualidad o la homofobia? Si a Lolita le gusta Manolo descubrirá con normalidad su orientación sexual, no escogida, y compartirá con sus amigas, heterosexuales o no, los sentimientos experimentados: no existirá culpa, dolor o vergüenza para quien se siente aceptado y respetado, de antemano, por su entorno más cercano. En el mismo contexto de aceptación y respeto Lolita podría compartir, con las mismas amigas, lo que siente por su compañera Juani y descubrir su homosexualidad, no escogida, con la misma normalidad. Lo que personas como Cristina López Schlichting y sus tertulianas de mesa camilla no entienden es que Lolita no sufriría por sus sentimientos y deseos hacia Juani: Lolita sufriría por ocultar a sus amigas y a la propia Juani lo que siente, ante el temor a ser juzgada, tratada como una enferma, o causar un dolor absurdo e innecesario a su ignorante entorno.

Las personas

Por encima de negros o blancos, religiosos o laicos, hombres o mujeres, homosexuales, bisexuales, transexuales o heterosexuales, deberían estar siempre las “personas” que, con independencia de su raza, credo, sexo o condición sexual, nacen, crecen, ríen, lloran, sufren y sienten. No es la homosexualidad la que provoca sufrimiento, sino la homofobia nacida de la intolerancia y la ignorancia retroalimentadas por personas como Cristina López Schlichting, la homofobia materializada en el menosprecio, la burla, o las agresiones físicas y verbales. La homofobia no solo causa un gran dolor a los homosexuales que la padecen sino también a esos padres que, incapaces de aceptar y normalizar una realidad, buscan una solución a un problema inexistente y, al no encontrar una respuesta, se preguntan, “¿qué hemos hecho mal?”. Una pista: sintonizar determinado dial más preocupado en juzgar que en respetar y entender la diferencia.



Fotos

¿Te ha resultado interesante?

Los documentos que marques como interesantes quedarán guardados en tus Favoritos. ¡No te pierdas lo que más te interesa y tenlo siempre a mano!


0
 
0

Tu opinión importa

Escribe tu opinión y compártela con los demás.


Desgraciadamente en este mundo son más importantes las apariencias de lo normal y lo correcto a que esto sea real.
Cada uno se califica con sus actos y sus hechos, de momento ya conocemos la calidad moral de esta persona. No nos equivoquemos, que aquí la única que ataca es ella. ¿Como puede alguien ajeno a la homosexualidad impartir lecciones sobre la misma?
La ignorancia es la primera en impartir juicio y moral; con ello lo único que hace es subrayar su desconocimiento y la simplicidad de su mente. ¿Como juzgar a alguien por con quién se acuesta?
La capacidad de procrear siendo hetero no te hace ser padre o madre; esa capacidad la tenemos todos, pero muchos no valen para ello. Para ser padre/ madre hace falta amor, comprensión, educación, un hogar etc; no basta con poner la semillita en alguien del sexo contrario y traer dinero a casa. No solo de pan vive el hombre.
Hasta el día de hoy la historia de la humanidad ha sido formada por familias hetero y no por ello se ha ahorrado el sufrimiento, las guerras, el hambre. El mundo gay es atacado y ni siquiera se le ha dado la oportunidad de demostrar su valía. Un Gay tiene que luchar constantemente por mantener su familia, su trabajo, sus amistades, por que puede perderlas por su orientación sexual, cosa que un hetero desconoce. La única diferencia entre un hetero y un gay es por quién sienten la atracción.

Siendo nuestra especie de mas de 6 mil millones de personas dudo mucho que por culpa de la homosexualidad se pierda la continuidad de la especie.
Le pese a quién le pese hace mucho que el ser humano ha trascendido su origen biologico no solo en la reproducción sino en los trasplantes, implantes etc ¿Eso nos hace menos heteros o nos incapacita para la continuidad de la especie?

Dice ser Invitado - 19/08/2008 14:59


Escribe tu opinión

Para poder comentar este artículo tienes que identificarte como usuario del portal. Si aún no estás registrado puedes crear tu cuenta gratis en menos de un minuto.